¿Qué soluciones se han propuesto?

En España los primeros casos de electrocución se detectaron en los años 70 del pasado siglo en Doñana. Fue en este mismo espacio natural protegido en el que se comenzaron a desarrollar actuaciones para la protección de la avifauna. En 1984 se comienzan a instalar posaderos como lugares alternativos de posada, cuyos resultados son muy poco satisfactorios. Por lo tanto, entre 1986 y 1988 se sustituyeron numerosas líneas por otras (aproximadamente 30 km) con cables trenzados, tanto aéreas como subterráneas, solución que permite eliminar incluso la mortalidad por colisión. De las distintas medidas probadas durante los años 80, la mayor efectividad parece darse en los tendidos en los que se aíslan las fases o las crucetas.

A partir de entonces y gracias al consenso de las administraciones vinculadas, se desarrolló el Plan Coordinado de Actuaciones (1992-1998), que supuso la corrección de más de 1.300 km de tendidos peligrosos corregidos (de acuerdo a la Estrategia para la conservación del Águila Imperial Ibérica). Este Plan contó con financiación LIFE en la mayor parte de los territorios y espacios donde se llevó a cabo. Y la mayor parte de las correcciones se efectuaron siguiendo los criterios vigentes. De esta forma se aislaron buena parte de los conductores de los tendidos eléctricos más peligrosos. Pero además en muchos casos se procedió a la sustitución de apoyos de aislador rígido por apoyos con aisladores suspendidos y cruceta en bóveda, así como aislamiento en la fase central.

A partir de entonces, las acciones de corrección de tendidos eléctricos para la conservación del águila imperial pierden cierta intensidad, mientras que se aplican parte de los resultados obtenidos en la conservación de otras especies y en otros territorios, como puede ser el águila perdicera y fuera de las zonas de actuación preferentes de los proyectos del águila imperial. Estas acciones de conservación nacen apoyadas por numerosas iniciativas LIFE, la herramienta financiera de la Comisión Europea para la preservación del Medio Ambiente.

En la práctica totalidad de estos proyectos se llevaron a cabo programas de seguimiento de tendidos eléctricos y correcciones de los más peligrosos siguiendo las mejores prácticas detectadas en el marco del Plan de Actuaciones Coordinado. El seguimiento de tendidos eléctricos es una acción que también ha formado parte de importantes proyectos de reintroducción, como el LIFE-02 NAT/E/0008624 “Recuperación de quebrantahuesos en los Picos de Europa” o el LIFE-04 NAT/ES/000056 “Acciones para la Reintroducción del Quebrantahuesos en Andalucía”. En una fase posterior y dada la envergadura de las interacciones entre tendidos eléctricos y avifauna, se han desarrollado proyectos específicos de corrección de tendidos eléctricos, algunos de ellos financiados con fondos LIFE, como los desarrollados en Aragón o la Región de Murcia.

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